La sensibilidad del pezón y areola en el aumento de pecho

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Uno de los comentarios más repetidos en nuestra web acerca del aumento de pecho (mamoplastia) se refieren a la perdida de sensibilidad en el pezón, la zona areolar o cualquier otra parte de los senos, como puede ser la zona cercana al canalillo. Recibimos en nuestra consulta de Sevilla a pacientes que, tras ser operadas en otras clínicas de cirugía estética, acuden a nosotros buscando algún remedio a la desagradable sensación de tener una respuesta al tacto muy distinta a como la habían tenido siempre.

Cabe resaltar antes que nada, que no es un problema que suela darse de forma extendida, pero si que puede aparecer. Aunque podamos pensar lo contrario por la profusa documentación que podemos encontrar en Internet, no es un problema en exceso generalizado. 1 de cada 10 pacientes reportan tras el post-operatorio haber sentido una disminución en este sentido, ya sea parcial o total, de forma temporal o definitiva.

La perdida de sensibilidad es lo que suele encontrarse en mayor medida, pero no tenemos tampoco que olvidar que hay pacientes que sufren lo contrario: hiper-sensibilidad. Hay mujeres que con cualquier pequeño roce o caricia obtienen una respuesta sobre-estimulada, cercana al dolor. Y esto suele darse sobre todo en el proceso post-operatorio, en los primeros tres meses y desaparece completamente hasta volver a la normalidad de cada paciente tras ese periodo.

Como siempre decimos, en toda intervención quirúrgica, ya sea estética o no, existen riesgos. Sabemos que en muchos centros prefieren obviarlos, en parte por miedo a asustar al paciente, y en parte relajados por la baja probabilidad de que suceda algún imprevisto (la tecnología y el avance de las técnicas, ciertamente, nos da muchísima tranquilidad a los cirujanos plásticos hoy día).

Pero creemos que aunque la probabilidad sea baja, no se deba ocultar. Como decimos, en cualquier intervención la hay, ya sea una apendicitis o una operación de rodilla. En nuestra consulta preferimos que estáis 100% informadas, pues así decidís con mayor conocimiento todos los pormenores asociados a la operación. Además vais más tranquilas al quirófano, pues no imagináis ni inventáis nada…sabéis a lo que ateneros. Y bueno, por otra parte, es nuestra responsabilidad como profesionales de la medicina.

Factores de riesgo que ayudan a la aparición de insensibilidad

Uno de los factores de riesgo es un excesivo tamaño del implante. Cuando la diferencia de talla “antes-después” es muy significativa esa zona queda predispuesta a sufrir un sobre-estiramiento neuronal y/o rotura de los tejidos, lo que provoca una perdida del suministro de información sensitiva en la zona pericicatricial y en el espacio o bolsillo que creamos para el implante.

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Como hemos comentado, es infrecuente la disminución de la funcionalidad para transmitir los impulsos nerviosos asociados a la excitación, la producción de libido y en definitiva la respuesta sexual. Es decir la contracción del pezón a los estímulos. No obstante, en cualquier intervención de mamoplastía de senos, independientemente del tamaño de implante, puede presentarse el riesgo de una perdida de la capacidad sensitiva del pezón o de la piel que lo rodea. Sigamos viendo que otros factores pueden afectar.

La técnica empleada para introducir la prótesis, o mejor dicho el lugar de la incisión que realizamos en quirófano para crear el bolsillo que acogerá el implante, es otro de los factores a tener muy en cuenta para prever este problema. Como sabéis hay diferentes técnicas que los cirujanos plásticos empleamos para introducir la prótesis en el cuerpo,y escogemos una u otra dependiendo de varios factores:

- La anatomía general de la paciente (alta o baja, delgada o voluminosa, anchura de espalda, etc)
- Su piel y el tejido de la zona del pecho
- El volumen y el tipo del implante deseado
- La cicatriz resultante
- …

La mas molesta para las pacientes es aquella que está más cercana a la red nerviosa del pezón, como es la técnica periareolar. Una pequeña zona de acorchamiento en cualquier zona de la mama, señalada a punta de dedo, casi no molesta y esperan sin ansiedad a que se vaya recuperando, pero en el pezón quizás crea más preocupación.

Otros métodos de acceso a la mama, como por ejemplo a través de la axila, reducen casi al 100% este posible contratiempo, pues pasan por debajo del músculo y generalmente evitan los nervios relacionados con la respuesta sensitiva por completo. Pero en nuestra clínica no apostamos con tanta frecuencia por esas vías por otras múltiples razones que os hemos explicado en otros artículos. Somos perfectos conocedores de la técnica periareolar y apostamos por ella, pues si se sabe implementar ofrece muchísimas ventajas.

La perdida de sensibilidad en el post-operatorio, no significa perdida de sensibilidad para siempre

Más de la mitad de las consultas que recibimos, esconden detrás una sencilla causa. Las pacientes que comunican una sensación de entumecimiento en la zona areolar, están en pleno post-operatorio, con la hinchazón o inflamación propia de la intervención aún presente. Al remitir la inflamación, notan como poco a poco (en semanas o en pocos días, depende del caso) van recuperando la sensibilidad. Nuevamente, la congestión de los nervios de esa zona debido al estiramiento, provoca que el riego sanguíneo a pequeña escala no sea el adecuado para comunicar las señales nerviosas envueltas en el tacto.

Como prevenir la aparición

El talento y la experiencia del cirujano a la hora de realizar las incisiones son claves para que ese entumecimiento no aparezca. Movilizar y tratar los tejidos con cariño es primordial para minimizar esta secuela. Aquí no hay mucho donde podáis intervenir vosotras, excepto escoger con calma y conocimiento un buen profesional que vaya a realizar la intervención con el cuidado y el mimo que se merece. Visitar varios centros antes de decidir es una buena idea.

Donde si que podéis actuar es, una vez más, en las consultas previas a la intervención. Hemos hablado largo y tendido sobre una adecuada relación medico-paciente, donde el profesional os escucha, comprende y valora…pero donde también escucháis y valoráis las indicaciones al respecto de cuales son los límites a los que se puede llegar, sobre todo en cuanto a tallas y tamaños. Es cierto que no todos los centros (ni todos los pacientes) buscan la naturalidad en los resultados, pero como siempre decimos, la clave de un resultado perfecto muchas veces reside en la naturalidad, esa esquiva pero deseable característica de la belleza.

Pero una vez se ha producido…¿hay forma de volver a recuperar la sensibilidad?

Muchas mujeres van recuperando poco a poco la sensibilidad. Pasados unos 8 o 12 meses notan mejoría sin necesidad de hacer nada, tan sólo dejando que el organismo se vaya recuperando. El tratamiento con vitamina del grupo B esa extendido para matizar y mejorar los problemas de sensibilidad. Pero aún con todo, hay casos mucho más graves para los que hay difícil solución (si la incisión ha sido muy agresiva y el tejido nervioso ha quedado dañado). Es por casos aislados como este que se genera un poco de ruido mediático en torno a este problema. Pero reiteramos que con un buen cirujano, cuidadoso y con experiencia no debe haber ningún miedo.

Exceso de sensibilidad o hipersensiblidad

El exceso de sensibilidad es menos preocupante debido a que suele ser pasajero y ligado al post-operatorio. Tiene que ver con el estiramiento de los nervios en lugar de con el corte o daño de los mismos, y por ello tiene un carácter más temporal. No obstante, si el implante usado es excesivo para un pecho que puede acoger sin riesgos una talla menor, puede presentarse este problema como ya hemos mencionado anteriormente.

Y como muchas otras molestias y consultas el secreto es estar informada para entender lo que os esta pasando y tomarnos con calma la recuperación. Muchas veces estas molestias son normales y forman parte del proceso.


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Comentarios

Sol Argentina Responder

Hola, llevo 11 meses de operada y no tengo sensibilidad en el seno izquierdo. En el derecho todo normal, como antes de la operación. Pero el izquierdo no siento placer, ni tampoco reacciona cuando hace frio. Tengo que tocarlo varios minutos como para que despierte. Hay algo que pueda hacer? Gracias.

doctoradurban Spain Responder

Hola Sol, tal y como hablamos en el artículo, una vez se ha producido el daño, recuperar la sensibilidad es algo que es lento, muy lento:

Muchas mujeres van recuperando poco a poco la sensibilidad. Pasados unos 8 o 12 meses notan mejoría sin necesidad de hacer nada, tan sólo dejando que el organismo se vaya recuperando. El tratamiento con vitamina del grupo B esa extendido para matizar y mejorar los problemas de sensibilidad. Pero aún con todo, hay casos mucho más graves para los que hay difícil solución (si la incisión ha sido muy agresiva y el tejido nervioso ha quedado dañado). Es por casos aislados como este que se genera un poco de ruido mediático en torno a este problema. Pero reiteramos que con un buen cirujano, cuidadoso y con experiencia no debe haber ningún miedo.

Yesenia Perez Argentina Responder

Tenía talla 32 a y pase a 34 c, mi operación fue hace más de dos años y todavía no logro tener la sensibilidad deseada, casi nada, la incisión fue por la aureola.
Podría tomar algún medicamento relacionado al complejo b para tratar de recuperar sensibilidad. Soy muy joven y me tiene frustrada esta situación.
Tengo 20 años

doctoradurban Spain Responder

Hola Yesenia, ciertamente…no hará gran diferencia una terapia farmacológica, pues lo más probable es que se haya reducido la conectividad nerviosa de esa zona, que es muy lenta y costosa de recuperar. ¿Te sucede en ambos senos por igual?