Historia breve de la belleza y sus implicaciones en la cirugía estética y reconstructiva. [VIDEO]

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 En mi profesión cuando se usa el vocablo “estética” estamos hablando directa e indirectamente de belleza. Al hablar de belleza siempre tenemos como referencia ciertos cánones o patrones que se materializan en ciertos prototipos. Cuando mis pacientes hablan en consulta acerca de los resultados que desean siempre está latente de alguna forma u otra el canon actual de belleza occidental. Este patrón como veremos a continuación, sostiene la idea de un cuerpo delgado, ágil y esbelto, de cintura pequeña y busto voluminoso.

Sin embargo, este canon que hoy asociamos con “lo bello” no siempre ha sido considerado de la misma manera. Hoy me encantaría compartir con vosotras la evolución del canon femenino a través de la historia, una especie de  resumen de “la historia de la belleza”.

Egipto:

  • Explosión de la estética corporal
  • Peinados laboriosos
  • Aparición del maquillaje
  • Estilización de la imagen
  • Inicios de la cirugía estética

Grecia clásica:

  • Belleza = simetría
  • Proporcionalidad
  • Cuerpo robusto y sin sensualidad
  • Ojos grandes
  • Mentón y mejillas ovaladas
  • Nariz afilada
  • Cabello ondulado
  • Senos pequeños

Edad Media:

  • Piel blanca
  • Delgadez
  • Cabello rubio y largo (a veces recogido)
  • Nariz aguda y pequeña
  • Ojos vivos y pequeños
  • Labios finos y rosados
  • Senos pequeños
  • Caderas estrechas

Renacimiento:

  • Armonía y proporción
  • Piel blanca
  • Cabello rubio y largo
  • Mejillas sonrosadas
  • Dedos y cuello largos y finos
  • Hombros y cintura estrechos
  • Caderas y barriga redondeadas
  • Ojos claros y grandes
  • Frente despejada

Barroco:

  • Artificialidad ante todo (pelucas, maquillaje, perfume, etc)
  • Piel muy blanca
  • Labios rosados
  • Cuerpos gorditos
  • Pechos grandes (extensión del corsé)
  • Caderas anchas
  • Cintura delgada
  • Brazos carnosos y redondeados
  • Hombros estrecho

A partir de esta etapa y hasta nuestros días la cosa se torna más compleja y la moda va alternando distintos cánones:

  • Rococó: ligereza, galantería y gracia
  • Ilustración: sobriedad
  • Moda dandi inglesa

Durante el S. XX se han alternado diferentes cánones, los cuales ya son más conocidos por todos nosotros. Normalmente las mujeres se han preferido más gorditas en periodos de escasez y entreguerras, y “cuerpos danone” en periodos de abundancia. A partir de los años 60 podemos resumir la tendencia en:

  • Gran altura
  • Cuerpos delgados
  • Labios carnosos
  • Nariz pequeña
  • Ojos grandes
  • Vientre plano
  • Cuerpos bronceados
  • Piernas largas y delgadas
  • Caderas no muy marcadas
  • Pechos sólidos y simétricos…tendiendo a grandes.
  • Juventud = belleza

Como comprobamos el canon de belleza es algo muy temporal y pasajero, pero sobre todo es algo muy subjetivo. Este último canon de belleza tan extendido en nuestra sociedad gracias a la publicidad es el que prácticamente todas mis pacientes vienen buscando porque simple y llanamente, es el “que tienen en la cabeza”. En la actualidad existe un canon postmoderno que nos gusta mucho más: aquel en el que la belleza se asocia con el bienestar físico, emocional y mental, además de tener una educación, inteligencia y valores. Este canon de belleza cada vez más extendido aún no tiene cabida en la publicidad o en el cine, pero si se encuentra a pié de calle. Las mujeres (y los hombres) de hoy se suben a este tren en el que se asume su independencia femenina, nos dejamos de mirar a través de los ojos del varón (que históricamente la ha mirado como objeto de deseo) y buscamos nuestro bienestar y nuestra salud. Mi equipo y yo apostamos por este patrón de belleza que busca la naturalidad, la belleza pura y personal y el sentirnos bien con nosotras mismas. Es genial (y muy satisfactorio para nosotros) poder realizar retoques estéticos para alcanzar ese grado de satisfacción tan positivo. Creemos un error seguir evaluando al 100% tu grado de belleza en función de los cánones pre-establecidos: todas las mujeres no podemos ser iguales, por eso da igual cual sea el patrón, si lo usamos para medirnos muchas de nosotras nunca nos sentiremos satisfechas. Es ahí donde entra en juego la naturalidad, y es un punto que el talento de un buen profesional médico puede alcanzar: entender y comprender la situación física y mental de cada persona, la personalidad propia de cada paciente, su constitución, su edad, su manera de moverse, incluso su manera de hablar o mirar… todas somos especiales y únicas…por lo que en nuestra consulta buscamos siempre individualizar la cirugía para mejorar bajo una premisa que muchas ya me habéis escuchado: “naturalidad, que es para toda la vida”.


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