Historias de mi consulta. Capitulo 3: Carmen, Cirugía íntima

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Carmen (nombre ficticio)
Cirugía de labios menores
30 años.
Administrativa.
Huelva.

El Jueves pasado tuve en la consulta a Carmen, una paciente onubense de unos 30 años. Madre, trabajadora, independiente, resuelta y con mucha personalidad.

Entró directa a sentarse, con mucho desparpajo pero…¡Ay! una vez sentada ahí ya se corta un poco más y la consulta se silencia por un largo minuto. Yo ya lo he vivido muchas veces: el silencio significa que me va a contar algo intimo, secreto.

- Creo…creo que mis labios son feísimos, están grandísimos.

Claramente hablaba de su zona genital, no de su boca que suelen ser pacientes que lo dicen con un semblante menos serio. Necesita contarme que en realidad lleva toda la vida, pero ahora que ahora con la edad está peor, que le molesta muchísimo.

- Le llevo dando vueltas desde el verano pasado, que nos alquilamos un chalet toda la familia en la Sierra. Estando en el cuarto cambiándonos para ponernos el bikini, mi hermana, que “es un poco suya” también, me lo soltó de golpe que lo veía muy descolgado y desde ahí tengo un “run run”…que bueno, no lo ha hablado con absolutamente nadie, ni siquiera con mi marido.

A partir de ahí Carmen empezó su búsqueda en Internet, con el navegador en modo incógnito incluso. Muy convencida me dijo:

- Es que he estado viendo y vaya…mis labios son como los que se operan por ahí.

Es momento de tranquilizar a la paciente y darle complicidad y seguridad. Yo la dejo hablar, pero transmitiéndole que conmigo…realmente no necesita tanta justificación, que estoy para ayudarla.

Aquí es cuando yo planteo claramente la indicación, pues le explico mi postura general con este tipo de intervenciones: manda tu anatomía…ni su cabeza, ni su ideal estético, ni lo que ha encontrado por Internet, ni la calidad de sus relaciones…simplemente si hay exceso de piel, entonces operamos.

Le realizo varias preguntas, porque tengo que descartar otras causas que no tendrían una indicación quirúrgica de intervenir. Descarto: dolor, anosgarmia, dificultad con la penetración u otras solicitudes de tratamientos “de moda” que yo no realizo. Para mi la indicación de esta cirugía es sencilla: existencia de exceso de piel, existencia de “alas de mariposa”, comienzo en la penetración, incomodidad en la pareja (sobretodo parejas donde todavía no hay complicidad ), problemas con los bikinis estrechos…etc.

- Venga súbete a la camilla, que seguro que tu caso es de los sencillitos. – Le digo para seguir ahondando en que gane confianza (ciertamente es un rollo, yo lo se, el ponerse en es apostura de “ginecólogo”, todas la odiamos).

La exploro en la camilla hablándole con la máxima naturalidad que puedo, y le voy preguntando que me diga que le molesta concretamente. Incluso a veces utilizo un espejo. Esto me ayuda a saber si está realmente indicada para la labioplastia. Porque no todas las operamos en nuestro quirófano de Sevilla, hay muchos casos que los “echamos para atrás” y no los operamos. Hay muchos tamaños de labios genitales, no existe sólo un tipo o un estándar, hay cientos. Sólo operamos…lo que debe ser operado.

Poco a poco le explico exactamente lo que veo y lo que podemos hacer.

- Mira, tu caso es sencillo Carmen, créeme que veo muchos cada mes. Con un poquito de anestesia y una sedación ligera de 15 minutos estaríamos listas. Eso si, en quirófano, con la máxima delicadeza e intimidad posible. Simplemente, tu sabes, un poco incomodo por la vergüenza de la postura ginecológica pero vamos que…entre mujeres nos entendemos mejor ¿no?

Os animo a dar el paso si os sentís reflejadas en un caso como el de Carmen. Reunid un poquito de valor porque es relativamente asequible esta intervención. El procedimiento es sencillo, y siempre empieza por venir a la consulta y charlar un rato. Después todas las dudas y vergüenzas desaparecen.

Con esta cirugía empleo mucho mas la cabeza que el corazón. La cabeza es el criterio médico que predomina por ser una zona tan delicada y por evitar a toda costa cualquier consecuencia de una mala indicación. El corazón, como habéis podido leer…lo empleo en la forma de trataros con intimidad y delicadeza.

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